El futuro es para Su Gloria.
- Por Él & Para Él

- 20 mar 2019
- 2 Min. de lectura
No sé si esto ocurra en otro lugar del mundo pero el 19 de marzo en Colombia se celebra el día del hombre. Quizás la palabra celebra sea una exageración para lo que hoy se conmemora- o se intenta- conmemorar. Nada de mensajes en la radio, regalos, tarjetas, homenajes o algo parecido a la reciente celebración del Día Internacional de la Mujer que incluso aparece en libros de Historia. Dejando atrás un mensaje que vi en una papelería y otro de una esposa a su marido, este día ha sido uno como cualquier otro.
Seguramente pensarás, ¿por qué celebrar al hombre si no ha sufrido las tragedias de la mujer? Al mencionar el maltrato físico, abuso sexual, salario injusto, crianza de los hijos, cabeza de hogar, labores domésticas, etc. seguramente lo relacionas a la mujer. De ahí quizás, frases como poder femenino, el futuro es femenino, ¿quién dirige el mundo? ¡las mujeres! y otras más que incluso llegan a ofender al hombre (“¡que pereza tanta testosterona junta!”, leí una vez en Twitter.
Soy feliz de ser mujer. Me encanta estar rodeada de mujeres que aman a Dios y me retan a valorar el Evangelio y Las Escrituras. Amo ser quien Dios formó para Su gloria y por esto, amo también valorar lo que Dios valora y rechazar lo que Él rechaza, lo cual no consiste, como probablemente pienses, en abandonar mi trabajo, casarme joven, criar hijos, abandonar la idea del estudio y pasar el resto de mi vida bajo las cuatro paredes de una casa. Si en esto consistiera ser una mujer cristiana, estoy lejos de serlo.
A diferencia del mensaje competitivo y destructivo del feminismo, creo que hoy es oportuno recordar ciertas verdades Bíblicas como estas: que “…somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Ef. 2:10), que “… creó Dios al hombre a su imagen…varón y hembra los creó.” (Gen. 1:27), y “el que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová (Prov. 18:22). ¿Competencia? ¿Lucha de poderes? Para nada. Si se tratara de buscar un ejemplo claro de servidumbre y amor sacrificial, mira a Dios mismo hecho hombre muriendo en rescate de Su pueblo.
Que este día y cualquier otro sirva para recordar y valorar la masculinidad Bíblica, agradecer humildemente por los hombres fieles a Dios a nuestro alrededor y aún más, darle gloria al vivir con la convicción de que somos iguales en identidad pero distintivos en roles.
El futuro no es femenino y tampoco masculino, ¡es para Su gloria!
Nota del editor: Los pensamientos y convicciones expresadas aquí son propias del autor/a. No representan necesariamente el pensamiento global del ministerio, aunque sí se ve identificado con lo que creemos.
Acerca del autor.
Aranza Erazo nació en México pero reside en Colombia desde temprana edad. Es miembro de la Iglesia Bautista Reformada Decisión Jesús en la ciudad de Cali y es graduada del Seminario en Conocimientos Teológicos de la misma. Aranza es Licenciada en Lenguas Extranjeras Inglés-Francés de la Universidad del Valle. En su tiempo libre, disfruta de la enseñanza y el discipulado sobre la feminidad bíblica y el diseño de Dios para el amor, las relaciones amorosas y la identidad en Cristo.

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